Lic. Sylvia Frey
Psicoterapia para Adultos, Jóvenes (+18),
Parejas y Orientación a padres
Terapia online para el mundo latino hispano
Consultas onlineMundo latino hispano
Un espacio para escuchar(te) y pensar(te)...
El espacio analítico puede ser un lugar para trabajar sobre aquello que insiste, poner en palabras lo que duele y abrir nuevas preguntas.
A veces buscamos ayuda en medio de una crisis. Otras veces no hay un problema evidente, pero sentimos que algo no anda del todo bien.
Quizás atravesás una separación, una pérdida, un momento de incertidumbre o un conflicto que se repite. Tal vez te sentís ansioso, deprimido, desconectado de tus emociones o atrapado en situaciones que generan sufrimiento.
Y otras veces, simplemente, aparecen preguntas. Sobre tu vida, tus vínculos, tus elecciones o la forma en que venís habitando tu historia.
No todo depende de la voluntad. Muchas personas llegan a consulta después de haber intentado durante años cambiar situaciones que les generan sufrimiento. No les faltan ganas ni esfuerzo. Muchas veces existen conflictos más profundos que requieren ser comprendidos para que algo nuevo pueda empezar a construirse.
Mi historia
y mi mirada
Desde muy joven sentí una gran curiosidad por comprender a las personas, sus historias, sus vínculos y las distintas maneras en que el sufrimiento y el bienestar se expresan en la vida humana.
Esa inquietud me acompañó durante años. Leía, investigaba, hacía preguntas, muchas veces con vergüenza pero aún así las hacía.
Con el tiempo, esa búsqueda me llevó a elegir la Psicología y continúa acompañándome hasta el día de hoy, impulsándome a seguir aprendiendo y formándome.
Mi formación de base es psicoanalítica y constituye un pilar fundamental de mi práctica clínica.
A lo largo de los años seguí ampliando mi formación y mi mirada, incorporando aportes, recursos y herramientas de distintos enfoques y campos que enriquecen mi trabajo, entre ellos las neurociencias, la epigenética, el estudio del trauma, la Teoría del Apego y la dependencia emocional.
Por eso sostengo una mirada integrativa, atenta a las relaciones entre cuerpo, mente, y a las huellas que las experiencias dejan en cada persona.
Estoy convencida de que la curiosidad, la apertura y el deseo de seguir aprendiendo forman parte esencial de mi trabajo.
Cada persona
es singular
Historia y presente
Creo en la singularidad de cada persona. No trabajo con fórmulas universales, juicios, ideales ni moldes a seguir. Mi trabajo se basa en una escucha respetuosa de la historia, los tiempos y la particularidad de cada quien. No creo en soluciones mágicas, pero sí en el valor de la experiencia terapéutica para abrir nuevas perspectivas y favorecer transformaciones subjetivas significativas.
Muchas veces aquello que hoy genera sufrimiento tiene una historia. Está ligado a experiencias, vínculos, pérdidas, mandatos o conflictos que continúan influyendo en nuestra manera de vivir, sentir y relacionarnos.
Pasado, presente y futuro
Comprender esas experiencias no implica quedarse atrapado en el pasado. Por el contrario, permite entender mejor el presente y abrir nuevas posibilidades para el futuro.
Pasado, presente y futuro se encuentran profundamente entrelazados en la vida de cada persona. El trabajo terapéutico ofrece un espacio para explorar esas conexiones, resignificar experiencias y construir una vida más acorde con aquello que verdaderamente tiene sentido, valor y deseo para cada uno.
Creo en la singularidad de cada persona.Lic. Sylvia Frey · M.N. 77900
No trabajo con fórmulas universales, juicios ni moldes a seguir.
Creo en el valor de la experiencia terapéutica para abrir nuevas perspectivas y favorecer transformaciones subjetivas significativas.
La historia
que nos atravesó
Estoy convencida de que los vínculos ocupan un lugar central en nuestra vida.
A través de ellos aprendemos a confiar, a pedir ayuda, a expresar necesidades, a relacionarnos con nuestras emociones y a construir una imagen de nosotros mismos y de los demás.
Sin embargo, no todas las historias vinculares son iguales.
Algunas personas crecieron en entornos donde pudieron sentirse cuidadas, protegidas y reconocidas.
Otras atravesaron experiencias de abandono, maltrato, descalificación, violencia, pérdidas tempranas o situaciones en las que debieron asumir responsabilidades que no correspondían a su edad, ocupándose del bienestar y regulación emocional de sus padres o cuidadores, o de sus hermanos cuando todavía eran niños.
Estas experiencias pueden dejar huellas profundas que continúan influyendo en la vida adulta, en la forma de vincularse, en la autoestima, en la manera de afrontar los conflictos, en el registro de las propias necesidades e incluso en la relación con el propio cuerpo.
"Comprender cómo se construyeron esas marcas no implica buscar culpables ni quedar atrapados en el pasado. Implica reconocer la historia que nos atravesó para ampliar nuestras posibilidades en el presente."
Creo que los vínculos pueden ser una fuente de sufrimiento, pero también una poderosa vía de transformación. Muchas veces es precisamente a través de nuevos vínculos, de experiencias diferentes y de espacios donde uno puede sentirse escuchado y comprendido, que se vuelven posibles cambios significativos.
El sufrimiento tiene
muchas formas
El sufrimiento no siempre se expresa de la misma manera.
A veces aparece en forma de ansiedad, tristeza, angustia o conflictos vinculares.
Otras veces se manifiesta a través del cuerpo, del agotamiento, de dolores físicos persistentes, migrañas, contracturas, molestias gastrointestinales u otros síntomas que pueden afectar significativamente la calidad de vida.
También trabajo con personas que sienten una profunda desconexión respecto de sus emociones y necesidades. Personas que muchas veces pueden desenvolverse adecuadamente en distintos aspectos de su vida y, sin embargo, encuentran dificultades para registrar lo que sienten, ponerlo en palabras o comprender qué les ocurre.
Me interesa especialmente la relación entre cuerpo, mente, emociones, historia y vínculos, entendiendo que muchas veces estas dimensiones se encuentran profundamente entrelazadas.
¿Cómo puedo
acompañarte?
01
Terapia Individual
La terapia individual ofrece un espacio confidencial de escucha, reflexión y trabajo conjunto.
- ·Ansiedad y preocupaciones persistentes
- ·Estados de tristeza o desmotivación
- ·Estrés y agotamiento emocional
- ·Duelo y procesos de pérdida
- ·Experiencias traumáticas
- ·Dificultades en los vínculos
- ·Dependencia emocional
- ·Heridas de la infancia
- ·Autoestima y autoconocimiento
- ·Comprender patrones que se repiten en tu vida
- ·Explorar aquello que genera malestar
- ·Procesos migratorios
02
Terapia de Pareja
Las relaciones de pareja atraviesan momentos de encuentro, crecimiento, crisis y transformación.
- ·Dificultades para encontrarse y escucharse
- ·Conversaciones que terminan en discusiones o silencios
- ·Sensación de distancia afectiva
- ·Pérdida de confianza en el vínculo
- ·Celos, inseguridades y temores al abandono
- ·Crisis y momentos de cambio en el vínculo
- ·Procesamiento de situaciones de infidelidad
- ·Diferencias en proyectos, expectativas o necesidades
- ·Sexualidad e intimidad
- ·Construcción de acuerdos y límites saludables
- ·Dependencia emocional y temor a la separación
- ·Patrones vinculares que generan malestar recurrentes
- ·Desgaste emocional en la convivencia
- ·Decisiones respecto al futuro de la relación
03
Orientación a Padres
La orientación a padres ofrece un espacio para pensar dificultades cotidianas y fortalecer el vínculo con los hijos.
- ·Desafíos en la crianza cotidiana
- ·Puesta de límites
- ·Comunicación familiar
- ·Adolescencia
- ·Separación de los padres y reorganización familiar
- ·Acuerdos de crianza
- ·Fortalecimiento del vínculo familiar
- ·Familias ensambladas
Sin perderme
en el vínculo
SIN PERDERME EN EL VÍNCULO
Programa focalizado de ocho encuentros individuales con frecuencia semanal. Modalidad online
Para quienes sienten que, intentando sostener un vínculo importante, terminan alejándose de sí mismos.
Un espacio para comprender y transformar patrones vinculares que generan sufrimiento y recuperar una forma más auténtica de habitar los vínculos sin perderse en ellos.
¿Este proceso puede ayudarte?
Este proceso está pensado para personas que se encuentran atravesando dificultades en un vínculo importante, ya sea con una pareja, un familiar, un amigo, un hijo, un padre, una madre, un hermano o cualquier persona significativa en su vida.
¿Te pasa algo de esto?
- Pensás demasiado en una relación o situación vincular.
- Te cuesta dejar de dar vueltas a una conversación, un mensaje o una actitud de la otra persona.
- Sentís ansiedad, angustia o preocupación frecuente por un vínculo.
- Tu estado emocional depende demasiado de cómo está la relación.
- Te cuesta poner límites por miedo al conflicto, al rechazo o a que la otra persona se aleje.
- Sentís culpa cuando priorizás tus propias necesidades.
- Te encontrás adaptándote constantemente para sostener el vínculo.
- Esperás cambios, definiciones o demostraciones que nunca terminan de llegar.
- Te cuesta tomar distancia de relaciones que generan sufrimiento.
- Repetís situaciones similares en distintos vínculos y no terminás de entender por qué.
- Sentís que te alejaste de vos mismo intentando cuidar la relación.
- Experimentás pensamientos recurrentes que vuelven una y otra vez alrededor de la misma persona o situación.
- Sentís vacío, frustración o desgaste emocional.
- Te cuesta concentrarte porque una relación ocupa gran parte de tu energía mental.
¿Qué incluye este programa?
El cuerpo también habla lo que las palabras callan.
A veces el malestar no se expresa únicamente a través de las emociones o los pensamientos. También puede encontrar una vía de expresión en el cuerpo y hacerse presente de formas que impactan en la vida cotidiana.
Podés notar:
- Dificultades para dormir o despertares frecuentes.
- Cansancio o agotamiento persistente, incluso después de descansar.
- Tensión muscular, especialmente en cuello, hombros o mandíbula.
- Opresión en el pecho o sensación de falta de aire en momentos de malestar.
- Nudo en la garganta o dificultad para expresar lo que sentís.
- Inquietud física o sensación de estar permanentemente en alerta.
- Migrañas o dolores de cabeza que tienden a intensificarse en períodos de mayor estrés emocional.
- Molestias gastrointestinales, cambios en el apetito o malestar digestivo sin una explicación médica clara.
- Contracturas, dolores musculares o síntomas físicos que parecen agravarse en momentos de conflicto o sufrimiento vincular.
- Sensación de desgaste físico, falta de energía o dificultad para relajarte.
¿Qué trabajaremos a lo largo del proceso?
A lo largo de los encuentros iremos explorando los patrones vinculares que se repiten en tu historia, las emociones que sostienen estas dinámicas y las dificultades que aparecen al intentar expresar necesidades, poner límites o sostener una posición propia sin sentir culpa.
El objetivo no es enseñarte fórmulas ni recetas para relacionarte.
El objetivo es ayudarte a comprender qué te está pasando, reconocer los mecanismos que te llevan a repetir determinadas situaciones y desarrollar una posición más consciente, más libre y más acorde a lo que necesitás en tus vínculos.
¿Con qué te vas a quedar luego de este recorrido?
- Mayor comprensión de tus formas de vincularte.
- Más claridad respecto de lo que necesitás, deseás y esperás de tus relaciones.
- Reconocer patrones que tienden a repetirse en distintos vínculos.
- Mayor conciencia con aquello que callás, postergás o resignás para sostener una relación.
- Más capacidad para expresar aquello que sentís, pensás o necesitás.
- Una comprensión más profunda de los temores que pueden aparecer frente al conflicto, la distancia o la pérdida.
- Reconocer cuándo estás dejando de lado necesidades, deseos o límites para conservar un vínculo.
- Construir límites más saludables sin que eso implique alejarte de los demás.
¿Este programa es para vos?
No todos los procesos requieren el mismo abordaje.
El primer encuentro estará destinado a comprender tu situación actual y valorar si esta propuesta de trabajo resulta adecuada para lo que necesitás en este momento.
¿Querés recibir más información?
Escribime por WhatsApp contándome brevemente qué situación te gustaría trabajar y te orientaré sobre si este proceso puede ayudarte.
Escribirme por WhatsAppPodés encontrar
un espacio aquí
Cada historia puede
encontrar nuevas formas
de ser habitada
"Cada proceso es único y se desarrolla respetando los tiempos, necesidades y particularidades de cada persona."
La terapia no consiste únicamente en aliviar el sufrimiento.
También puede ser un espacio para comprender la propia historia, revisar aquello que se repite, recuperar el contacto con uno mismo y construir una vida más acorde con aquello que verdaderamente tiene sentido y valor para cada persona.
Creo profundamente que cada historia puede encontrar nuevas formas de ser habitada.
Y que, incluso en los momentos más difíciles, siempre existe la posibilidad de abrir nuevas preguntas, nuevos caminos y nuevas maneras de vivir.
Dar el primer paso también
puede ser una forma
de cuidado.
Podés escribirme para consultar por disponibilidad, modalidad de trabajo o para agendar una primera entrevista.